BDSM con tu escort de lujo

Entre nosotros, ahora que nadie nos ve, vamos a ser completamente sinceros. Todos y todas tenemos fantasías sexuales inconfesables y muchas de ellas son parte del BDSM.  Incluso, algunas de estas fantasías nos producen cierto estremecimiento; sí, a nosotras, las escorts de lujo también.

Acompáñanos, a lo largo de este artículo te ayudaremos a descubrir el mundo del erotismo y del placer de la mano del BDSM.

¿Pero qué es BDSM?

El término BDSM fue creado en el año 1990 y hace referencia concretamente a un grupo de seis prácticas y fantasías eróticas. Estas prácticas son consideradas por algunas personas como una forma de vida. Hay que destacar especialmente que la única manera de concebirlas es que sean libremente consensuadas entre los participantes. 

El BDSM incluye las iniciales de: Bondage, Disciplina, Dominación, Sumisión, Sadismo y Masoquismo. 

En el mundillo del BDSM se usan tres palabras fundamentales para definir las seis prácticas: Seguras, Sensatas y Consensuadas (SSC). 

A continuación, vamos a definirlas para que, además de conocerlas (si aún no las conocías), sepas cómo pedirlas a cualquiera de nuestras escorts de lujo. Con ellas y su experiencia en el BDSM, disfrute, fantasía y erotismo están garantizados.

Bondage

La palabra inglesa bondage se refiere al vínculo de subordinación que une a ciertas personas de acuerdo a su relación. Antiguamente hacía referencia al lazo entre vasallos y señores feudales, por ejemplo, o al que se establecía entre esclavos y amos.

Asimismo, se refiere a las ataduras con sogas u otros objetos dentro del BDSM. Sin embargo, concretamente el bondage nos habla de las prácticas sexuales en las que se establecen roles de diferentes jerarquías: amo-sumiso, jefe-empleado, dueño-perro, policía-ladrón, mucama-señor, y un largo etcétera.

Disciplina

La disciplina en el BDSM es la práctica sexual que incluye adiestramiento, reglas y castigos. Se basa en un protocolo que define claramente posturas y formas de comportamientos de acuerdo a las circunstancias.

Esta práctica puede incluir castigos como humillaciones de diversos tipos, azotes “correctivos” en las nalgas (spanking) y golpes con varas (caning).

¿Te imaginas haciéndoselo a una de nuestras chicas? ¿O que ella te lo haga a ti? Un mundo de sensaciones te está esperando.

Dominación y sumisión

Suelen conocerse como D/s, la D en mayúscula y la “s” en minúscula como una forma de marcar la diferencia jerárquica. La dominación y la sumisión son dos caras de una misma moneda. Un miembro de la pareja domina y el otro se somete a su voluntad. Hay que tener presente que estas prácticas pueden llevarse a cabo con más de dos miembros. 

El sumiso o esclavo obedece al dominante de forma voluntaria y solo pensando en el disfrute sexual. Los roles no tienen por qué ser fijos, se pueden alternar en una misma sesión o en sesiones distintas. También se pueden llevar a cabo con personas diferentes (switch o versátil).

Han de establecerse claramente los límites antes de comenzar y dejar bien establecido que la situación puede interrumpirse en cualquier momento.

Sadismo

La palabra sadismo debe su nombre a Sade, escritor y filósofo francés del siglo XVIII. Y se utiliza para hacer referencia a las prácticas sexuales en las que una persona obtiene placer sexual infligiendo dolor, humillación o causándole algún tipo de incomodidad a otra que, por supuesto, está de acuerdo con recibirlo.

Quien juega el papel de sádico ha de tener mucho cuidado de no causar ningún daño. Hay que diferenciar bien este tipo de sadismo erótico-sexual al del sadismo criminal.

Masoquismo

El masoquismo es una práctica en la que una persona obtiene placer erótico sintiendo dolor o experimentando humillación de algún tipo. Este tipo de situaciones son voluntarias y han de poder ser detenidas cuando se desee.

Los roles de sadismo y masoquismo pueden ser o no complementarios. En el caso de que lo sean, para referirse a ellos se utiliza la palabra sadomasoquismo (S/M).

Como habrás podido apreciar todas estas prácticas han de ser voluntarias, tener límites claramente establecidos y basarse en la confianza mutua.  El fin del BDSM es obtener sensaciones agradables y excitantes. Una buena costumbre es definir una palabra clave para detener de inmediato cualquier situación no deseada. 

Si te apetece muchísimo probar el BDSM, pero te produce algo de temor e inseguridad ¡no te preocupes!. Elige entre nuestras escorts tu favorita, establece con ella reglas claras, tómatelo con calma y disponte a disfrutar de una aventura sexual completamente diferente.