Sumisión; Tus deseos se hacen realidad

Una de las mejores formas de mejorar tu vida sexual, incluso de tener los mejores orgasmos, es hacer realidad tus fantasías. Y en este sentido una de las fantasías sexuales más recurrentes es tener el control de cada aspecto en el acto sexual, es decir, ser el “amo” o la persona dominante.

Con un servicio de escorts puedes hacer realidad está fantasía ya que muchas acompañantes están dispuestas a jugar el papel de “sumisa” y complacerte en todos tus deseos. Sigue leyendo y descubre cómo hacer realidad tu fantasía con una escort sumisa.

Escort sumisa – la fantasía sexual de todo hombre

Primero que nada y muy importante, tu fantasía sexual con una escort sumisa se limitará a las cosas que previamente hayas acordado con ella. En consecuencia, antes de quedar con la escort debes decirle todas las cosas que quieres que ella haga durante su encuentro.

Sí la escort no está de acuerdo en algunas de esas cosas, debes respetar su decisión y realizar la fantasía solo con los aspectos acordados entre ambos. Ten en cuenta que las escorts son mujeres profesionales e inteligentes, en todo momento debes respetarlas.

Aclarado lo anterior, también es conveniente entender el papel de una escort sumisa desde el punto de vista erótico y sexual. Ser sumisa significa que la escort te cederá voluntariamente el control sobre su persona para que satisfagas tus deseos sexuales, en función claro está, de lo acordado previamente.

El dominante y la sumisa

Puedes decidir que tu encuentro con la escort sumisa sea en un hotel o incluso en tu domicilio. Cualquiera que sea el caso tendrás la oportunidad de hacer realidad tu fantasía de dominar a una mujer.

Como hombre dominante, podrías ordenarle a tu escort sumisa que te dé un masaje erótico de cuerpo completo. Igualmente podrías hacer que se vista con un atuendo sexy y provocativo, incluso que te realice sexo oral en posiciones fuera de lo convencional.

En su papel de sumisa, la escort debe obedecer todas tus instrucciones y hacer todo lo que le pidas que haga. (El tipo de cosas que se han acordado previamente). La escort no podrá hacer nada por cuenta propia sin que tú lo autorices: hablará cuando le digas que hable, te mirará cuando le digas que te mire.

A muchos hombres por ejemplo, les excita en demasía que la mujer utilice un tipo de lencería en particular. El tipo de lencería que a la mayoría de mujeres les apena o les incomoda utilizar. En tu rol de dominante puedes hacer que tu escort sumisa se vista con la lencería más provocativa y sensual que exista.

Si ambos lo acuerdan, puedes castigar a tu escort sumisa con azotes, ya sea con la mano, con un cinturón, incluso un látigo. Otra cosa que puedes hacer durante tu fantasía sexual con una escort sumisa es colocarle pinzas en los pezones e incluso no permitirle llegar al orgasmo. (Si ella tiene un orgasmo sin tu permiso, será castigada).

Tu escort sumisa hará lo que le pidas

Igualmente puedes hacer que tu escort sumisa realice ciertas tareas mientras dure su encuentro sexual. Puedes pedirle que limpie el suelo con sus manos y rodillas o incluso que te prepare la comida.

Y dependiendo de cuán intenso quieras que sea tu fantasía, puedes establecer ciertas reglas para que la escort haga dichas tareas. Por ejemplo, puedes hacer que tu escort sumisa haga la limpieza o te cocine estando completamente desnuda o vistiendo un atuendo especial.

Y qué tal si hicieras que tu escort sumisa salga a la calle contigo llevando entre sus bragas o tanga, un vibrador que pudieras controlar a distancia. Tendrías control total sobre su placer sexual, decidirías en qué momento estimular su clítoris para provocarle orgasmos explosivos sin que nadie sospeche nada.

¿Te animas a quedar con una escort sumisa?

Por supuesto todo lo que aquí hemos mencionado son solo ideas y fantasías que puedes hacer realidad, siempre y cuando la escort que elijas este de acuerdo. En cualquier caso, experimentar el placer de dominar y ordenar, no está fuera de tu alcance.

Hay escorts que están dispuestas a jugar esté rol de sumisas y satisfacer tus más bajos deseos. Solo tienes que preguntar por esté servicio y definir los límites.